¿Cómo combatir los hongos del tomate?
Para elaborar fungicida a base de vinagre para los tomates, debemos diluir 3 o 4 cucharadas de vinagre aproximadamente en 4 L de agua y rociar esta mezcla en las plantas de tomate. Hazlo a diario, cuando no le dé el sol de lleno a la planta, hasta que veas que desaparecen los hongos.
¿Cómo combatir la plaga del tomate?
Para combatirlas usa sulfato de cobre, infusión o extracto de ajo, leche, capuchina, ortigas o jabón potásico. La mejor forma de prevenirlas es evitar daños como cortes, dejar espacio entre cada planta para que haya ventilación y quitar las partes afectadas que veamos enseguida.
¿Cuándo hay que echar el sulfato de cobre a los tomates?
Se recomienda hacerlo después de que las plantas estén secas. Se debe tener especial cuidado al usarlo con otros productos, ya que si se usa con fertilizante foliar, el cobre puede ser inhalado hacia la planta, en cuyo caso puede ser tóxico para el cultivo.
¿Quién debe evitar el consumo de tomate?
Las personas con problemas digestivos deberían evitar su consumo. Por la misma razón, las personas que padecen alteraciones en el aparato digestivo deben evitar el consumo de tomate.
¿Cuál es la composición nutricional del tomate?
En cuanto su composición nutricional, el tomate es una fruta muy recomendable para cualquier persona sana, niño o adulto, y encaja a la perfección en las dietas de control de peso, gracias a las pocas calorías que aporta (unas 22 Kcal/100 g) y la gran cantidad de agua que contiene (94 g/100 g), que nos ayuda a estar bien hidratados.
¿Qué es el tomate y para qué sirve?
El tomate es una fruta que se puede consumir tanto en su forma cruda en recetas de ensaladas o gazpachos, como transformado en salsa de otros alimentos o en sopa –una excelente manera de aprovechar las propiedades del licopeno–.
¿Por qué la ingesta de tomate es contraindicada?
Por su contenido en potasio, la ingesta de tomate está también contraindicada en aquellas personas que deban restringir el consumo de este mineral, como es el caso de los enfermos con patología renal, como insuficiencia renal aguda o crónica, daños graves en tejidos, déficit de insulina o acidosis metabólica.