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¿Qué causa una infección respiratoria?
La Infección Respiratoria Aguda (IRA) constituyen un grupo de enfermedades que se producen en el aparato respiratorio, causadas por diferentes microrganismos como virus y bacterias, que comienzan de forma repentina y duran menos de 2 semanas.
¿Cuáles son los síntomas de una infección respiratoria?
Los síntomas más comunes de la infección respiratoria son:
- Coriza;
- Tos, que puede contener secreción o no;
- Obstrucción de las narinas por la secreción;
- Malestar general;
- Fiebre;
- Dolor torácico;
- Dolor de cabeza;
- Puede haber dolor de oído;
¿Cómo se cura la infección de vías respiratorias?
El tratamiento de primera elección es la amoxicilina por vía oral y cuando ésta es ineficaz o existe una prevalencia elevada de gérmenes productores de b-lactamasa se pueden utilizar otros fármacos alternativos como cefaclor, cefalexina, o amoxicilina-ácido ácido clavulánico.
¿Qué actividades aumentan el riesgo de adquirir una infección respiratoria?
La exposición al humo de tabaco ambiental dentro del hogar está presente en el aire, las superficies y el polvo, se ha asociado con un riesgo mayor de desarrollar algunas de las infecciones respiratorias.
¿Cuáles son las infecciones respiratorias más comunes?
Las enfermedades pulmonares más comunes incluyen:
- Asma.
- Colapso parcial o total del pulmón (neumotórax o atelectasia)
- Hinchazón e inflamación de las vías principales (tubos bronquiales) que transportan aire a los pulmones (bronquitis)
- EPOC.
- Cáncer pulmonar.
- Infección pulmonar (neumonía)
¿Cómo diagnosticar una infección respiratoria?
El diagnóstico se realiza sobre la base de una exploración física, una radiografía de tórax y los niveles de oxígeno. También es importante descartar otras enfermedades y trastornos —como ciertos problemas del corazón— que pueden producir síntomas similares.
¿Qué factores afectan a la frecuencia respiratoria?
El centro cerebral que regula la frecuencia respiratoria es informado de los cambios de pO2 (oxígeno), pCO2 (anhídrido carbónico) y pH de la sangre arterial, a través de los quimioreceptores.
¿Cuáles son las enfermedades respiratorias más comunes y cómo se previenen?
¿Cuáles son las enfermedades respiratorias más comunes?
- Resfriado común. Casi todas las personas lo sufrimos, principalmente en invierno y en época de lluvias.
- Faringitis.
- Amigdalitis.
- Rinosinusitis.
- Rinitis.
- Asma.
- Neumonía.
- Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica.
¿Cómo evaluar la dificultad respiratoria?
Pruebas de diagnóstico, como:
- Oximetría de pulso: Utiliza un pequeño sensor que usa una luz para medir la cantidad de oxígeno en su sangre. El sensor se coloca al final de su dedo o en su oreja.
- Prueba de gasometría arterial: Mide los niveles de oxígeno y dióxido de carbono en su sangre.
¿Qué es la infección respiratoria?
La infección respiratoria, o de las vías aéreas, es una infección que surge en cualquier región del tracto respiratorio, alcanzando desde las vías aéreas superiores o altas, como las narinas, garganta o senos paranasales, hasta las vías aéreas inferiores o bajas como bronquios y pulmones.
¿Cómo se tratan las infecciones respiratorias agudas?
La mayoría de las infecciones respiratorias agudas descritas son víricas, por lo que no se tratan con antibióticos porque solo son efectivos contra las bacterias. Será tu médico quien determine si necesitas uno. Recuerda que debes evitar la automedicación con antibióticos porque puede comportar riesgos y generar resistencias en nuestro cuerpo.
¿Cuáles son las principales características de las infecciones respiratorias altas?
La gran mayoría de las infecciones respiratorias altas son leves y tienden a ser auto limitadas, es decir, se prolongan por un período determinado y tienen un principio y un fin natural. A continuación, podrás conocer las principales características de las infecciones respiratorias altas más frecuentes:
Para diagnosticar la infección respiratoria, generalmente es necesario tan solo la evaluación del médico, que identificará los síntomas y realizará un examen físico como auscultación de los pulmones y la observación de la faringe, por ejemplo.