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¿Qué hace la acepromacina?
La acepromazina o acetilpromazina es un fármaco derivado de los antipsicóticos; aunque se usó como antipsicótico para los seres humanos en los años 50, actualmente se usa casi exclusivamente en la medicina veterinaria para animales con funciones sedantes y antieméticas.
¿Dónde actúa la acepromacina?
Es conocido que la acepromacina produce una disminución de la frecuencia cardiaca, lo que está mediado por el bloqueo del receptor periférico α1 y la depresión del centro vasomotor del hipotálamo, que resulta en una vasodilatación.
¿Cómo tratar los síntomas de sobredosis de acepromazina?
El veterinario puede tratar los síntomas de sobredosis hasta que la acepromazina se metaboliza por el sistema del perro a través del hígado. La primera vez que se suministra acepromazina se debe comenzar con la dosis mínima recomendada, y observar el comportamiento del perro y los síntomas antes de aumentar o disminuir la dosis.
¿Cuáles son los efectos adversos de la acepromacina?
Es uno de los principales efectos adversos de la acepromacina, debido a la vasodilatación periférica que produce. Es por ello que se desaconseja su administración como fármaco único y se debe tener la precaución de mantener al animal caliente mientras dure el efecto del fármaco.
¿Cuáles son los efectos cardíacos de la acepromazina?
Su potencial de tener efectos cardíacos, específicamente la hipotensión debido a la vasodilatación periférica, puede ser profundo, por lo que no se recomienda su uso en animales ancianos o debilitados. La farmacología de la acepromazina es similar a la de otros antipsicóticos de tipo fenotiazina.
¿Cuáles son los efectos de la acepromacina en los animales?
La acepromacina no produce efectos analgésicos, por lo cual los animales debe ser tratados con los analgésicos apropiados para controlar el dolor. Los efectos tranquilizantes de la droga pueden ser anulados y esta posibilidad no puede descartarse cuando se la emplea como agente de sujeción.