¿Cómo curar un intestino enfermo?
La administración de medicamentos antiinflamatorios suele ser la primera medida para el tratamiento de la enfermedad intestinal inflamatoria. Estos medicamentos comprenden los corticoesteroides y los aminosalicilatos, como la mesalazina (Asacol HD, Delzicol y otros), la balsalazida (Colazal) y la olsalazina (Dipentum).
¿Cómo saber si tengo problemas en los intestinos?
Los signos y síntomas más graves incluyen:
- Pérdida de peso.
- Diarrea nocturna.
- Sangrado rectal.
- Anemia por deficiencia de hierro.
- Vómitos inexplicables.
- Dificultad para tragar.
- Dolor persistente que no se alivia al expulsar gases o al defecar.
¿Qué es la enfermedad inflamatoria intestinal felina?
La enfermedad inflamatoria intestinal felina (EII o IBS en inglés) es un síndrome que describe un grupo de trastornos gastrointestinales que pueden desarrollar los gatos, que cursan siempre con inflamación de la mucosa del tracto digestivo. Esta EII de los gatos puede ocurrir en el intestino grueso, el intestino delgado o en el estómago.
¿Cómo saber si mi gato tiene enfermedad inflamatoria intestinal?
Adelgazamiento, deshidratación, vómitos o diarrea que no remite son síntomas que pueden indicarnos que nuestro gato padece IBD, o lo que es lo mismo, una enfermedad inflamatoria intestinal. La clave para su tratamiento está en un correcto diagnóstico y tratamiento.
¿Cómo aliviar la inflamación del intestino?
La mayoría responde bien a un cambio dietético junto a la administración de corticosteroides para aliviar la inflamación del intestino, antieméticos para controlar los vómitos y, en algunas ocasiones, los antibióticos como el metronidazol ayudan a mantener controladas las bacterias intestinales.
¿Qué pasa si mi gato no responde a los antiinflamatorios?
Si el gato no mejora o presenta síntomas de gravedad, se añaden antiinflamatorios también por tiempo prolongado. Aun así, habrá gatos que no respondan y que deberán ser reevaluados, pues podríamos estar ante un linfoma.