Tabla de contenido
¿Qué hacer si trabajo muchas horas de pie?
- Cambia de postura. Aunque estés de pie durante muchas horas, puedes intentar moverte ligeramente y estirar las piernas aunque sea sólo unos metros de vez en cuando.
- Utiliza calcetines de compresión.
- Usa plantillas Biontech.
- Elige el tipo de calzado adecuado.
- Manténte de pie en superficies más suaves.
¿Cuántas horas se puede trabajar parado?
8 horas diarias o 48 horas semanales, como máximo. Se trata de un límite máximo y, por eso, pueden existir jornadas con una duración menor.
¿Qué hacer para no cansarse de estar parada?
No uses siempre el mismo zapato. Cambiar de calzando te ayudará a disminuir el dolor si vas a estar mucho tiempo de pie. ¡Mima tus pies! Un baño de agua con sal o de agua caliente y luego fría ayudarán a relajar los músculos y la inflamación de tus piernas.
¿Por qué es importante trabajar más de 8 horas de pie?
Además de los músculos, el flujo sanguíneo es otro de los grandes afectados por estar más de ocho horas de pie. Algunos estudios apuntan a que trabajar tanto tiempo de pie aumenta la incidencia de arterioesclerosis, ya que incrementa la carga del sistema circulatorio al acumular la sangre en los miembros inferiores.
¿Qué pasa si andamos mucho tiempo de pie?
Esto no ocurre cuando andamos, solo cuando permanecemos mucho tiempo quietos. Por descontado, también ayuda a la aparición de varices. Por último, y no menos importante, permanecer mucho tiempo de pie puede terminar ejerciendo una mala influencia en nuestra espalda.
¿Por qué pasar mucho tiempo de pie en el trabajo?
Que no sirva esta afirmación como una defensa del sedentarismo, pero se ha comprobado que pasar mucho tiempo de pie en el trabajo duplica el riesgo de enfermedades del corazón, entre otros males. Ni qué decir tiene que nuestra espalda y articulaciones son las primeras afectadas por una posición de pié de muchas horas.
¿Por qué es importante permanecer mucho tiempo de pie?
Por último, y no menos importante, permanecer mucho tiempo de pie puede terminar ejerciendo una mala influencia en nuestra espalda. La tensión y el forzamiento de la posición pueden desencadenar una mala postura que se dará con casi total seguridad. Al final, lo notaremos en un dolor de la zona lumbar o, incluso, en las cervicales.