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¿Cómo hacer un cultivo de guerrilla?
Los cultivadores de guerrilla con experiencia suelen decir que lo mejor es elegir un lugar próximo a una fuente de agua. Por lo tanto, si tienes un lago o un arroyo cerca, esto podría ser una ventaja a la hora de regar tus plantas, y además, no levantarás sospechas transportando cubos de agua a cierta distancia.
¿Cómo ocultar tu cultivo de guerrilla?
Las zarzas son la mejor opción. Encontrar un buen zarzal, perforarlo, ensanchar un perímetro interior conectado al exterior por una especie de túnel que pueda ser tapado por una bola de zarzas de quita y pon es la mejor opción.
¿Cómo esconder plantas en exterior?
Otras formas de ocultar el cultivo al aire libre Utilizar bambú y plantas decorativas con hojas de diferentes colores puede ser una excelente opción para evitar la atención de miradas indiscretas. Otros ejemplos de plantas que se pueden cultivar junto al cannabis son tomateras, maíz o ambrosías.
¿Cómo camuflar un cultivo de exterior?
Uno de los elementos más utilizados para impedir la visión de las plantas desde el exterior, es el uso de una malla de color oscuro (verde, negro, pardo), la cual debe colocarse a lo largo de toda la parte externa de la zona donde se cultive, ya sea una casa de campo, un balcón o una terraza.
¿Cómo esconder mis plantas?
¿Cómo hacer para que la planta deje de crecer?
La sal es el herbicida total. Si queremos que en una zona no vuelva a crecer ningún tipo de planta, sólo tenemos que echar sal. Esta solución es perfecta si tenemos un caminito de baldosas y no queremos que las hierbas crezcan en medio. Es la forma más fácil de asegurarse de que allí no crezca nada.
¿Cómo limitar el crecimiento de una planta?
La poda es un trabajo muy importante para controlar el crecimiento de una planta. Exceptuando las palmeras, las cuales no se pueden podar (tan solo quitar las hojas secas, enfermas o débiles), el resto sí que deben de tener una sesión de peluquería de tanto en cuando.
¿Cuando las plantas dejan de crecer?
Temperatura inadecuada Normalmente, las plantas de interior necesitan una temperatura que ronde entre los 10ºC los 15 ºC, por lo que excederse mucho de esta temperatura puede hacer que las plantas no lo soporten, llegando por ello a desacelerar su crecimiento y a provocar incluso su muerte.