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¿Qué es la vermiculita en jardinería?
La vermiculita no es otra cosa que un mineral del grupo de las micas que está formado por silicatos de hierro o magnesio. Se trata de un material con una alta capacidad de retención de agua, que además tiende a contener potasio, magnesio, calcio y amonio, todos ellos elementos necesarios para las plantas.
¿Cómo se hace la vermiculita?
La vermiculita es un mineral natural del grupo de las micas. Formada principalmente por silicatos de hierro y magnesio, su fabricación pasa por la extracción de la materia prima en las minas. La extracción se realiza en minas a cielo abierto. La vermiculita extraída se procesa separando rocas y otras impurezas.
¿Cuáles son los usos de la vermiculita en la jardinería?
Usos de la vermiculita Este material se usa comúnmente como aislante acústico y térmico, además de en una gran cantidad de funciones tan diversas como la de ser un elemento filtrante o la de proteger elementos frágiles. Sin embargo, nosotros vamos a centrarnos en sus usos de la vermiculita en la jardinería.
¿Cuáles son las propiedades de la vermiculita?
Tiene propiedades similares a la perlita, puesto que con su estructura laminar puede contener algo de agua en su interior. Cuando se eleva rápidamente la temperatura de la vermiculita, ésta se expande y se denomina exfoliación.
¿Cuál es la diferencia entre la vermiculita y la perlita?
Hay grandes diferencias entre la vermiculita y la perlita, haciéndose importante elegir la correcta, para que su jardín no sea arruinado por una mala elección. Ya hemos visto cuál es la mayor diferencia la vermiculita se mezcla con el suelo y ayuda a retener el agua. La perlita, por otro lado, añadirá drenaje al suelo con el cual se mezcla.
¿Qué es la exfoliación de vermiculita?
Cuando se eleva rápidamente la temperatura de la vermiculita, ésta se expande y se denomina exfoliación. Cuando se produce este fenómeno resulta un producto con reflejos metálicos, de color pardo, con baja densidad aparente y elevada porosidad. Es muy liviana, pesando entre 60 y 140 kilos por metro cúbico, según granulometrías.