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¿Dónde puedo dejar a mi gato sí ya no lo quiero?
Refugios. Hay personas, fanáticas de los animales, que han decido demostrar su amor por ellos de una manera mucho más grande y han creado espacios para cuidar de aquellos que no tienen un hogar. Esta sería una opción en caso de que agotaste todas las instancias y no pudiste hallar una familia que lo adopte.
¿Cuántos días puedo dejar solo a mi gato?
Según la recomendación de los veterinarios, el máximo de tiempo que puede estar solo un felino en casa es de 2 días. Sin embargo, durante ese periodo se deben tener las previsiones necesarias, como la cantidad de comida en reserva y garantizar una buena cantidad de agua.
¿Qué pasa si dejo a mi gato solo 4 días?
Normalmente, los gatos pueden ser autosuficientes por más de 48 horas pero es desaconsejable dejarlos solos más tiempo. Pueden quedarse sin comida o agua y sus bandejas de arena se volverán casi inutilizables.
¿Cómo llevar a mi perro a la residencia canina?
Te avisaremos una hora antes de pasar a recoger a tu mascota, y la llevaremos hasta nuestra residencia canina en un vehículo adaptado y acondicionado. Otra alternativa es llevar a tu perro a Animal Solución, en Madrid, siempre con cita previa y dentro del nuestro horario.
¿Qué hacer si mi mascota enferma?
Peinado de perros y gatos. Adiestramiento. Urgencias veterinarias: en caso de que su mascota enferme, nos pondremos en contacto con usted lo más rápido posible, o con su veterinario, o con una clínica de urgencias de reconocido prestigio.
¿Qué hacer si mi mascota enferme en granja la Luna?
Urgencias veterinarias: en caso de que su mascota enferme, nos pondremos en contacto con usted lo más rápido posible, o con su veterinario, o con una clínica de urgencias de reconocido prestigio. Si la enfermedad que padece el animal es debido a causas ajenas a Granja la Luna, los gastos que se ocasionen serán por cuenta del propietario.
¿Por qué nos gustan los animales?
Nos gustan los animales, y llevamos una vida dedicada a ellos. Todos los días del año acudimos a nuestro trabajo con una sonrisa. Nos preocupamos por ellos, como están ese día, jugamos con ellos, les alimentamos, les damos las pastillas, como si fuesen nuestros. Nos alegramos de todas las cosas buenas que les ocurren.