¿Qué pasa si tomo café con moho?
El verdadero riesgo de consumir alimentos con moho es que pueden contener micotoxinas, sustancias producidas por algunos tipos de hongos que son tóxicas para nuestro organismo y que, en dosis grandes y mantenidas en el tiempo, pueden acarrear graves problemas de salud.
¿Qué es la ocratoxina en el café?
Se trata de una sustancia natural muy tóxica para los riñones y posiblemente cancerígena, producida por un moho que a veces se encuentra en el café crudo o «verde», y que no se elimina por completo con la torrefacción. La presencia de ocratoxina A en el café se descubrió apenas en 1988.
¿Por qué le sale moho al café?
Su aparición se deriva por la contaminación de ciertos mohos los cuales se asoman de manera natural. Pero algo que sí debemos aclarar es que no todos los mohos causan las micotoxinas. Su formación se produce cuando existe un agotamiento de los nutrientes en dichos alimentos.
¿Qué toxinas tiene el café?
Contiene ocratoxina. La FAO señala que «es probable que la mayoría de las personas que toman café no hayan oído mencionar la ocratoxina A (OTA)”. Esta sustancia natural es muy tóxica para los riñones, sistema inmonulógico y posiblemente cancerígena.
¿Quién produce la ocratoxina?
La ocratoxina A, producida por varias especies de Aspergillus y Penicillium, es una micotoxina común que contamina en todo el mundo alimentos como los cereales y sus productos, los granos de café, las pasas, el vino y el jugo de uva, las especias y el regaliz.
¿Qué hongos crecen en el café?
En el café, los hongos más importantes en la producción de OTA son Aspergillus ochraceus, A. carbonarius y algunas cepas de A. Níger. Para esta micotoxina se ha establecido un límite máximo tolerable para los humanos, a nivel mundial, de 100 nanogramos por kilogramo de peso corporal a la semana.
¿Qué productos contaminantes y de riesgo para la salud presenta el café?
Los resultados, que publica la revista Food Control, confirman la presencia de fumonisinas, aflatoxinas, tricotecenos y micotoxinas emergentes en concentraciones que oscilan entre 0,10 y 3.570 microgramos por kilogramo (μg/kg).