Tabla de contenido
¿Cómo hacer una loción relajante?
Esto es lo que necesitas:
- Un atomizador de vidrio como estos.
- 60 ml de vodka.
- 60 ml de agua destilada.
- 10 gotas de aceite esencial de lavanda como este.
- 10 gotas de aceite esencial de manzanilla como este.
- 10 gotas en total de alguno de estos aceites esenciales: bergamota, jazmín o geranio.
- Un embudo pequeño.
¿Cómo hacer un relajante casero?
Preparación
- Coloca las flores de lavanda en un mortero y machácalas un poco para que desprendan sus principios aromáticos.
- Pon las flores machacadas en un frasco limpio con tapa y agrega alcohol hasta completarlo.
- Cierra bien el frasco y déjalo reposar por algunos días en un sitio donde lo alcance el sol.
¿Cómo usar el aceite esencial para el insomnio?
Este aceite esencial, muy suave, es interesante en caso de insomnio pasajero cuando a uno le cuesta desconectar, parar y relajarse. También es beneficioso para niños hiperactivos. Cómo usarlo: en difusor (15-20 gotas) durante la tarde o antes de acostarse, o bien por vía oral (2 gotas diluidas en aceite de oliva) por la mañana y por la noche. 2.
¿Cuáles son los beneficios de los aceites esenciales relajantes?
Más abajo encontrarás también aceites esenciales relajantes específicos para disminuir tus niveles de estrés. Pero existen, además, aceites esenciales relajantes que actúan sobre el sistema nervioso autónomo y ayudan a recuperar un sueño reparador. Descubre los cinco de mayor valor terapéutico.
¿Qué pasa si respiras aceites esenciales?
Se ha demostrado que respirar ciertos compuestos de los aceites esenciales disminuye el cortisol. La liberación constante de cortisol afecta a la salud y, de noche, dificulta el sueño. Puedes poner un difusor de esencias en casa o el trabajo para que te ayude a mantenerte relajado.
¿Qué son los aromas de los aceites esenciales?
Los aromas de los aceites esenciales, gracias a las micropartículas que poseen y que logran relajarnos, han sido ampliamente estudiados, y de hecho se siguen estudiando, para tratar problemas de ansiedad, el estrés y la depresión.