¿Qué pasa si mi gato es intolerante a la lactosa?
Los principales síntomas asociados a una intolerancia alimentaria son los problemas del sistema gastrointestinal, como diarreas, trastornos del estómago y muchas flatulencias. Si observas que tu gato sufre alguno de estos síntomas tras haber ingerido leche, seguramente sea porque presenta una intolerancia a la lactosa.
¿Que le hace la leche a los gatos?
La leche, al no ser procesada, se fermenta en el intestino del animal ocasionándole molestias. Así, un gato que toma leche puede sufrir de problemas estomacales, diarreas o vómitos.
¿Que les hace la leche a los gatos?
Dado que la ingesta de leche de vaca puede causar problemas digestivos en los gatos, es mejor evitar dársela. A pesar de esto, solo se le debe dar en cantidades mínimas, pues la leche contiene muchas calorías y a la larga puede provocar sobrepeso. El agua es lo mejor para que tu bigotudo esté hidratado.
¿Por qué los yogures no tienen lactosa?
Martínez subraya que los yogures sí tienen lactosa (exceptuando los que se indica expresamente que no la llevan), pero “contienen un pequeño porcentaje, parte de la cual es degradada por los fermentos lácticos”. Esto hace que “ los yogures sean mucho menos dañinos que la leche u otro tipo de productos lácteos ”.
¿Por qué no todo el mundo tiene el mismo nivel de intolerancia a la lactosa?
El doctor y profesor Alfredo Martínez, uno de los catedráticos en nutrición que más saben de la materia, recalca que “ no todo el mundo tiene el mismo nivel de intolerancia ” y señala que “ en general, las bacterias del yogur, son más toleradas ” por las personas con problemas de digestión de la lactosa.
¿Cuál es la función del ácido láctico en el yogur?
El ácido láctico es el responsable del aumento de la acidez del yogur y también actúa como conservante del mismo. Este aumento de la acidez provoca que las proteínas de la leche precipiten formando un gel, y de ahí el origen de la característica textura del yogur. Cargando siguiente contenido…
¿Es el yogur un alimento permitido?
“El yogur puede ser un alimento permitido, según la tolerancia de la persona. Si bien es cierto que contiene menos lactosa que la leche, pero contiene, y por tanto, gente muy sensible si toman yogur ya puede empezar a presentar la sintomatología típica de esta intolerancia”, afirma la nutricionista y tecnóloga de alimentos, Mireia Carbonell.